El Mediterráneo es una región que, pese a su tamaño relativamente reducido, concentra una riqueza cultural y paisajística incomparable. Realizar un crucero surcando estas aguas es, sin lugar a dudas, una de las mejores formas de disfrutar de unas vacaciones inolvidables. Este maravilloso mar baña costas desbordantes de historia, playas paradisíacas y ciudades que cuentan con un legado artístico y arquitectónico impresionante.
Entre las muchas regiones que puedes descubrir, podemos destacar la Costa Amalfitana, la Costa Dálmata o las Islas Griegas, pero hay una en particular que merece una mención especial: la Riviera Francesa, también conocida como la Costa Azul. Dentro de esta región, Saint-Tropez se erige como uno de los destinos emblemáticos. Esta pequeña ciudad costera, famosa por su elegancia y exclusividad, es una parada perfecta para aquellas personas que quieren disfrutar de cruceros en Mónaco y Saint-Tropez, entre otros.
Conocida por su vida bohemia y por haber sido un refugio de artistas y celebridades durante décadas, esta ciudad muestra su pasado marinero entremezclado con un ambiente sofisticado y animado. En este artículo, te vamos a mostrar qué puedes ver en Saint-Tropez y cómo aprovechar al máximo una escala en este destino bañado por las aguas del Mediterráneo a bordo de los cruceros Premium. ¡Sigue leyendo si quieres saber qué puedes hacer en esta escala de cruceros!
¿Qué puedes ver y hacer para disfrutar de Saint-Tropez? Descubre sus principales lugares de interés
Saint-Tropez es, sin lugar a dudas, una joya ubicada en la Riviera Francesa. Sus casas de colores cálidos y sus callejuelas estrechas son capaces de crear un escenario muy atractivo rodeado de naturaleza exuberante y de costas de aguas cristalinas de un color azul intenso. Este destino costero es ideal para pasear, relajarse y disfrutar de su atmósfera exclusiva y su ambiente lujoso. A continuación, te vamos a mostrar qué puedes hacer en Saint-Tropez durante tu escala.
Disfruta de un paseo por el casco antiguo

El corazón histórico de Saint-Tropez es el barrio de La Ponche, un interesante laberinto de callejuelas adornadas con edificios de fachadas pintadas de tonos pastel. Este barrio invita a recorrerlo sin prisa, descubrir sus pequeñas tiendas, plazas tranquilas y sus acogedoras cafeterías. En este barrio, no puedes dejar de visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo de estilo neobarroco cuyo campanario de tonos anaranjados y amarillos destaca en el skyline de la ciudad. Además, La Ponche es un lugar ideal para sacar fotografías con un aire auténtico y bohemio.
Da una vuelta por el puerto de Saint-Tropez
El Vieux Port es, sin lugar a dudas, el alma de la ciudad. En sus orígenes, era un puerto pesquero donde los marineros descargaban sus mercancías, pero hoy en día es un lugar rebosante de glamour, repleto de embarcaciones de lujo y yates que atracan procedentes de toda Europa. Pasear por el puerto te permitirá disfrutar de la brisa marina y del ambiente tan animado que lo rodea.
Además, esta zona ofrece una gran variedad de restaurantes donde puedes degustar especialidades locales como la bouillabaisse, una exquisita sopa de pescado, o los tradicionales calissons d’ Aix, unos dulces típicos de la región. Te recomendamos sentarte en una de sus terrazas para disfrutar de una copa de vino rosado provenzal mientras observas la actividad del puerto.
No te pierdas la Torre de Portalet y el faro

En el extremo del puerto, encontrarás la Torre de Portalet, una construcción de piedra del siglo XV que formaba parte del sistema defensivo de la ciudad. Desde aquí, puedes seguir caminando hasta el faro. Aunque el faro original fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial en 1944, el actual destaca por su diseño moderno decorado con estilo graffiti, que aporta un toque mucho más llamativo y contemporáneo al conjunto del paisaje marítimo. Esta zona resulta ideal para dar un paseo relajante mientras contemplas las vistas panorámicas del mar.
Déjate caer por la Ciudadela de Saint-Tropez
Ubicada sobre una colina al noreste de la ciudad, la Ciudadela de Saint-Tropez es una fortaleza del siglo XVII construida para proteger la costa de ataques enemigos. Su estructura hexagonal está rodeada por dos murallas, y en su interior alberga el Museo de la Historia Marítima. Aquí podrás conocer la vida de los antiguos marineros a través de exposiciones con maquetas de barcos, herramientas de navegación y objetos relacionados con la pesca.
Además, la ciudadela es un mirador excepcional desde donde puedes disfrutar de unas vistas panorámicas espectaculares de Saint-Tropez y de las costas del Mediterráneo. En la fortaleza también se organizan eventos culturales y gastronómicos en su interior, lo que la convierte en un destino imprescindible para ti si lo que buscas es conocer más datos sobre la historia y el estilo de vida de la ciudad.
Visita la Place des Lices

La Place des Lices es una de las plazas más animadas de Saint-Tropez, rodeada de grandes árboles que proporcionan zonas de sombra que resultan especialmente agradables durante los meses de verano. Si tienes la suerte de coincidir con el mercado que se celebra aquí los martes y sábados por la mañana, podrás comprar productos frescos y artesanales de la región de Provenza, como quesos, carnes, panes y dulces tradicionales.
Ahora bien, si visitas esta plaza cuando no hay mercado, debes tener en cuenta que esta plaza sigue siendo un excelente lugar para relajarse y disfrutar del ambiente local. Además, en sus terrazas puedes tomar un café o un Pastis, la tradicional bebida de licor de anís provenzal., que se elabora en base a agua, anís estrellado, regaliz, hierbas, azúcar y especias.
Relájate en alguna de sus playas
Saint-Tropez también es una ciudad bastante conocida por sus playas paradisíacas de aguas cristalinas y de arena dorada. Si buscas un rincón tranquilo para disfrutar del sol y el mar, puedes acercarte a la playa de La Ponche o a la de Quai de la Pesquère, situadas cerca del casco antiguo. Otras opciones populares incluyen la playa de Pampelonne, que es famosa por su arena blanca y sus exclusivos clubes de playa, la plage des Salins o la plage de Tahiti, cada una con su propio encanto y atmósfera.
Ahora bien, podemos decir que la playa de Pampelonne, en particular, es el lugar donde puedes asistir a algunas de las fiestas más exclusivas del verano, y donde puedes disfrutar de la música, de cócteles exquisitos. Por ello, ahora no tenemos duda de que sabrás qué hacer en Saint Tropez.
En definitiva, podemos decir que realizar una escala en Saint-Tropez durante un crucero por el Mediterráneo es una oportunidad única para descubrir un destino que te cautivará y que no olvidarás fácilmente. Con independencia de que cerdas disfrutar recorriendo sus calles llenas de encanto, degustar la gastronomía local en el puerto, visitar su Ciudadela o relajarte en alguna de sus idílicas playas, no cabe ninguna duda de que Saint-Tropez siempre reserva algo especial para sorprenderte.
Si estás planeando realizar un viaje a bordo de los cruceros con escala Mónaco y Saint-Tropez por el Mediterráneo, no dudes en aprovechar al máximo tu estancia en este rincón mítico de la Riviera Francesa. Su mezcla de autenticidad y sofisticación hace que lo podamos considerar como uno de los destinos más imprescindibles que disfrutar surcando las aguas de la Costa Azul.
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